Contacto: Ducati Monster 1200 S


Probamos la nueva Ducati Monster 1200, en su versión S, la mas deportiva de la saga.

El pasado fin de semana, tuve la oportunidad de tener una pequeña toma de contacto con la que es la tercera generación de la Ducati Monster. El modelo que me dejaron los amigos del concesionario Ducati Madrid, en la calle Cartagena, 126 de la capital, era el modelo S, que no solo tiene el motor Testastretta 11º DS, base del motor de la 1198, sino que el chasis está inspirado en el de la Panigale, además de equipar de serie suspensiones Öhlins regulables en todos sus parámetros o frenos Brembo de 330mm y pinza M50 monobloque.

Lo primero que llama la atención cuando te pones a sus mandos es la pantalla TFT que hace las veces de “control de a bordo”, en la que tienes toda la información que puedes necesitar, como cuenta revoluciones, velocímetro, o dependiendo del modo de conducción elegido, reloj, consumos instantáneos, cuentakilómetros total o parcial, temperatura del motor, temperatura ambiente… además, el estilo de la información que podemos ver depende del modo de conducción elegido, y es que puedes optar entre tres distintos, “Urban”, “Touring” y “Sport”.

En todos ellos puedes seleccionar la fuerza con la que actúan el control de tracción (DTC) en ocho opciones o el anti-bloqueo de frenos (ABS) en tres. Por supuesto, en cada uno de los tres modos de conducción, la potencia y el par motor cambian, de este modo podemos disfrutar de tres motos completamente distintas en una sola.

Monster1200S-4

Una vez empiezas a rodar con ella, te das cuenta de lo cómoda que es. Su manillar ancho hace que la posición de conducción sea muy natural y nada forzada, lo cual se agradece, ya que dado el carácter deportivo de esta Monster, esperas una posición mas radical. Con el modo “Urban” seleccionado, me adentro en el poco trafico mañanero de un sábado y enfilo hacia la carretera de la Coruña, camino de El Escorial.

Mientras circulo por la A-6, selecciono el modo “Touring”, notando enseguida un pequeño cambio en la entrega de la potencia. La moto se vuelve mas “viva” y su acelerador electrónico responde con ganas a la menor insinuación. Manteniendo velocidades legales, el viento es soportable, lo que permite llevar una conducción bastante relajada. Basta una pequeña insinuación al acelerador para salir disparado y hacer frente a cualquier adelantamiento.

La única pega que le puedo poner hasta ahora es que el cuadro de instrumentos, esa maravillosa pantalla TFT, deja de verse si le da el sol de lleno, lo que seguramente acabaran mejorando en la marca italiana. Abandono la autopista y cambio al modo “Sport” para hacer unas curvas camino a Galapagar.

Nuevamente tienes una moto distinta. Se muestra mucho mas sensible a las revoluciones en las que te mueves, obligándote a llevar el cuenta vueltas cerca de la zona roja para aprovechar toda la potencia que ofrece el motor. La moto se comporta muy estable y con solo una insinuación, va por donde tu le mandas. Además, cambia de dirección de una manera ágil y rápida, lo que te permite concentrarte tan solo en llegar lo mas rápido posible a la próxima curva. Sus potentes frenos Brembo también ayudan, permitiendo detener la Monster con un leve toque a la maneta, mientras que el poco intrusivo ABS en conducción deportiva, es suficiente para poder rectificar en curva si llegas un poco pasado. El trayecto se hace corto, y te quedas con ganas de buscar mas curvas.

Monster1200S-7

Su posición de conducción es realmente cómoda, con lo que haces kilómetros sin apenas darte cuenta. Aprovecho un tramo de autopista sin trafico para acelerar a fondo y entonces notas su única limitación, ya que la ausencia de ningún tipo de pantalla hace que el viento deje de ser soportable por encima de los 140, pero como hemos dicho antes, si no superas ese limite, no hay nada que te moleste.

Por ultimo, me decido a dar un rodeo y me meto de lleno en la ciudad. Callejeando entre los coches, vuelves a tener esa sensación de moto para todo. Obviamente no es un scooter, pero te permite circular cómodamente por la ciudad. Su modo “Urban” es un gran acierto, ya que no es nada exigente con la marcha que llevas seleccionada y te deja concentrarte en llegar lo mas rápido posible al siguiente semáforo.

En definitiva, nos encontramos ante una moto que no es solo realmente atractiva y bonita, sino que además responde bien en cualquier situación. Una moto que sirve para ir al trabajo y para hacerte disfrutar como una R en tu carretera de curvas favorita. Y sí, me costó devolverla al concesionario

Fotos: David Gómez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × dos =